El Shanay-timpishka el río que hierve y que se encuentra en nada más y nada menos que al sur del continente americano, justo en el Perú. Este río llama la atención debido a la temperatura que alcanzan sus aguas.

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Shanay-timpishka, una maravilla de alta temperatura

Shanay-timpishka el río que hierve en el remoto Perú

En una ciudad conocida como Huánaco, correspondiente a la provincia de Puerto Inca en el mismísimo Perú, se localiza el Shanay-timpishka el río que hierve. Este río hace gala de veinticinco metros de ancho a los que se unen unos seis kilómetros de largo.

El río es capaz de alcanzar temperaturas cercanas a los 100 °C, por lo que bañarse en sus aguas podría ser una experiencia mortal para los habitantes de la zona o los curiosos que quieran comprobar el fenómeno.

Andrés Ruzo es el explorador peruano que trabaja para la National Geographic, que además es geólogo, y que fue el encargado de descubrir o confirmar la existencia de este río, arropado por la leyenda que lo involucra.

Básicamente, el hallazgo de este lugar natural se realizó gracias a la cultura popular que envuelve la historia del río y los testimonios de personas que aseguraron haber probado sus aguas sin duda alguna.

Leyenda del Shanay-timpishka el río que hierve

Las historias contadas por los abuelos peruanos se relacionan con una ciudad perdida que yace dentro del Amazonas, en su zona más profunda. Algunos la llamaban Paititi (para otros El Dorado) y se decía que estaba edificada en oro puro.

Debido a que esta historia se hizo popular en los tiempos de conquista, los exploradores que llegaron a tierras peruanas deseaban encontrar este fantástico lugar. Pero de acuerdo con la leyenda estos conquistadores regresaban totalmente aterrorizados de su expedición, hablando de serpientes gigantes, flechas envenenadas, chamanes imponentes y por supuesto, el famoso río que hierve.

El relato cuenta que para poder aproximarse a las aguas del río, era necesario solicitar la aprobación del chamán, quien era el encargado de velar por este. Se dice aquellos que sabían de la existencia del río, lo veneraban.

Sin embargo, esto era solo una leyenda pues nadie había podido confirmar la existencia del ahora conocido como Shanay-timpishka el río que hierve. Lo emocionante de este descubrimiento radica en encontrar un lugar oculto durante tantos años y que no se visto modificado por la mano del hombre.

Camino a encontrar el río que hierve

Como otros ciudadanos peruanos, Andrés Ruzo fue un niño que creció entre los cuentos de su abuelo, quien era el encargado de contarle sobre el misterioso río. Esto lo motivo a estudiar geología y lanzarse a la búsqueda de tan maravilloso lugar.

Durante mucho tiempo el geólogo estuvo indagando llegando a visitar lugares como instituciones y empresas especializadas en la minería, pero no obtuvo respuesta positiva. La mayoría de las personas creía que esto era solo una leyenda y que realmente el río no existía.

Una de las razones por las cuales no parecía posible la existencia del río es que normalmente este tipo de aguas con temperaturas elevadas se encuentran cerca de zonas volcánicas. La gran parte del territorio peruano no posee actividad volcánica y en el Amazonas no se tiene registro de volcanes que hayan tenido actividad en fechas recientes.

Luego de años de búsqueda, Ruzo desalentado casi se da por vencido pero un día conversando con una tía sobre la leyenda, ella le afirmó que el río no solo existía sino que ella misma había tenido la oportunidad de visitarlo.

Así fue como después de tanto indagar, su tía lo puso en contacto con un chamán quien finalmente lo llevo a conocer el lugar que había estado buscando por tanto tiempo, el Shanay-timpishka.

Fueron años y años de búsqueda que al fin vieron sus frutos a través de un viaje a la Amazonía entre la selva, animales y mosquitos, clima al que no estaba acostumbrado y una tribu a la que adaptarse (viven alrededor del río, utilizando sus aguas para la cocina o la medicina y venerándolo), pero Ruzo pudo conseguir lo que tanto anhelaba.

Estudios en el Shanay-timpishka el río que hierve

Si bien es cierto que con el descubrimiento del río, Ruzo logro satisfacer esa curiosidad de niño, también tuvo la oportunidad de estudiar las aguas para verificar la leyenda. El objetivo del explorador estaba bastante claro, una vez encontrado el río el siguiente paso es trabajar en su conservación y medir su temperatura.

Andrés Ruzo obtuvo temperaturas que oscilaron entre los 47 °C, 90 °C y 99.1°C, por lo que la conclusión es bastante simple, no hay manera que una persona caiga en estas aguas y no se queme. Es por esto que este es un lugar peligroso, digno de admirar a una distancia prudente.

Debido a las temperaturas prácticamente no hay vida en estas aguas, no hay peces que sobrevivan ni animales que puedan salir con vida de ellas. Lo único que se puede encontrar entre sus aguas son organismos extremófilos, caracterizados por vivir bajo condiciones en las que otros no podrían.

¿De dónde procede el calor del río?

Hay otros ríos y lagos en el mundo con temperaturas un tanto elevadas como consecuencia de su cercanía a un volcán. Sin embargo, los registros de temperatura del rió peruano no provienen de una zona volcánica, ya que la más cercana a él se encuentra a no menos de 700km.

Esta particularidad hace que el Shanay-timpishka el río que hierve es el único en el mundo del que se tiene registro que su calor no proviene de un volcán. Para explicar lo que sucede en él, se cree que las aguas que se derivan de los glaciares andinos pasan por medio de fallas, a su vez que van incrementando su temperatura por principios geotérmicos.

No obstante, el trabajo de estudio en el río apenas ha iniciado y aún falta continuar investigando sobre la procedencia del calor pero también acerca de los microbios y algas extremófilas de la zona.

Por último, ingresa en el siguiente enlace que dejamos a continuación y aprende sobre otro fenómeno ambiental  que podría ser peligroso para los humanos y los animales como es el caso del Fenómeno del lago explosivo.