En un altiplano de Bolivia se hallaron restos de una cultura muy antigua entre ellas estaban las llamadas Momias de Coquesa, descubra con nuestro artículo, todo sobres estas antiguas momias y su significado en la cultura boliviana.

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Momias de Coquesa, Culto del Altiplano Boliviano

Coquesa es el lugar a donde se llega para hacer la ascensión al volcán de Thunupa, en el Altiplano Boliviano. De acuerdo a una leyenda Thunipa tenía un hijo recién nacido, el cual le fue robado por los otros volcanes vecinos, la leche materna y las lágrimas de Thunipa fueron las que inundaron el valle en donde se formó el famoso Salar de Uyuni, subiendo desde el pueblo en las laderas de la montaña se podrán encontrar restos de antiguas civilizaciones preincaicas.

Coqueza está ubicada a 3400 metros sobre el nivel del mar, son ruinas precolombinas, no hace mucho en medio de la ladera se avistó una cueva pequeña, en su interior estaban los restos de personas momificadas, al momento fue un descubrimiento aterrador, pero en la actualidad se ha cerrado con una puerta para evitar que las estas se deterioren por las visitas de los turistas.

Con una data de unos 500 años de momificación, se cree que estas personas encontraron allí la muerte. De acuerdo a los estudios realizados, se trata de un grupo familiar compuesta de 4 personas, un poco más lejos de este grupo se encontraban dos momias más.

¿En qué Condiciones se Encontraban?

Las momias de Coquesa tenían casi intactas su piel, el cabello y las uñas, y encima de ellas los mantos para protegerse del frío seco que hay en este altiplano. Además a su alrededor habían diferentes utensilios y vasijas propias de la época, algunas hojas de coca aun verdes.

Los pobladores actuales del altiplano le rinden culto a estas momias y les llevan ofrendas. Además la cueva se mantiene totalmente oscura evitando que luz y viento ocasionen deterioro en las momias. El solo verlas hace que la mente de las personas que han estado allí viajen en el tiempo hasta una América primitiva.

Los restos nunca se han movido de su lugar ni de su posición desde que fueron encontradas, no se sabe cuál fue la causa de la muerte, pero los investigadores suponen que pudo ser una oleada de frío invernal que les obligo a mantenerse en esta cueva, atrapados sin dejarlos salir hasta que murieron por congelamiento.

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Salar de Uyuni y Relación con la Cultura Boliviana

Para los habitantes de los Andes Bolivianos el Salar de Uyuni y la mayor parte de los restos arqueológicos que allí se encuentran, sirven de testimonio para la humanidad, de una civilización antigua y diferente a la actual, proveniente de los Chullpa.

Este pasado de los Chullpa no es limitativo a una región en particular o porque se encuentres restos arqueológicos, es algo inherente a su paisaje de campo, con terrazas en cultivo, caminos y senderos antiguos y muchas formaciones geológicas testimonio del pasado de la región y de sus habitantes.

El mundo cultural de los antiguos chullpas es de una época preesolar, que vivían en las penumbras y en donde aún no había diferencia de los colores, en donde el agua era abundante, las personas podían hablar con las plantas y los animales, y también moldeaban las piedras como si fueran solo de arcilla.

En su cultura este mundo desapareció con la llegada de la luz del sol y del calor, que de manera implacable fue incinerando a la población. Pero sus espíritus deberían continuar presentes en la zona, vigilando para los merodeadores no tomen sus antiguas ocupaciones.

Esta creencia se mantiene presente no solamente en Bolivia y su altiplano sino también en el noroeste de Argentina, en donde muchos campesinos manifiestan que escuchan ruidos que vienen de estos espíritus que vuelven lejos del sol para hacer la construcción de nuevos muros en sus casas.

Tal vez por eso los habitantes del Altiplano son celosos de este territorio, de lo que se encuentra en ellos y de todo lo que ellos indican les pertenece, además que manifiestan que las energías de sus espíritus es la que cuida que otras personas lleguen a este lugar para dañar sus antiguas moradas.

En lengua quechua esta energía espiritual es denominada chullpasqa, y de acuerdo a la tradición aquellas personas que llegan con malas intenciones comienzan a padecer de una enfermedad en donde aparecen pequeños granos en formas de huesos que lastiman la piel y llevan a la muerte; la única manera de sobrevivir a ella, es hacerse un antiguo ritual.

Todas estas tradiciones y mitos del inframundo, la chulpasqa es lo que lleva a una transformación de las personas. La existencia de un pasado en donde no había sol, con una humanidad diferente es lo que ayuda a perpetuar la visión de los indígenas bolivianos sobre el tiempo y el cosmos, la cual se establece en ciclos de espacio y tiempo a los que llamaban pachas.

Estos ciclos se marcaban por el desorden del cosmos o Pachacuti, el tiempo que precedía a Purumpacha es el del orden solar. De acuerdo a estos ciclos de la visión cosmogénica de los bolivianos del Altiplano, hubo un cataclismo que acabo con la vida de los chullpa y toda su época, para comenzar la nueva era de Pachacuti.

Este evento seria desolador pero a la vez llevaría a un nuevo orden que llevaría a nuevas etapas de la civilización y de la proclamación de los estados.  Los investigadores de esta cultura han establecido que este ciclo culminó debido a la llegada de los españoles y del cristianismo, que se pueden ver reflejadas en algunas representaciones de Cristo con una aureola solar en la cabeza o una representación del mismo en el pecho.

En muchas regiones altiplánicas se pueden detallar en sus iglesias una iconografía generalizada y asociada al sol con Tawantinsuyu y la figura del inca en épocas iniciales de la Colonia, demostrando que el límite establecido entre el cristianismo y la memoria de los antiguos bolivianos aún es muy difusa.

Lo que queda para los turistas que van a esta zona es ayudar a la conservación de esta milenaria cultura, de sus regiones, ruinas y sobre todo de sus antiguas momias, para que sigan siendo el testimonio de un pasado glorioso.